Diversas entidades quieren salvar lo que queda de Radio Liberty



Radio Liberty

Emili Agulló escribe en El Punt Avui: La noticia de que el Ministerio para la Transición Ecológica quiere encargar un proyecto técnico para restaurar la parcela de la antigua Radio Liberty, en Pals, con el derribo de todos los viejos edificios, ha causado inquietud entre diversas entidades del pueblo que reclamaban una solución al abandono de las construcciones, aunque no tan drástica. Con matices, todas coinciden en que hay renaturalizar buena parte de los espacios libres, de 33 hectáreas, pero también alertan que aparte de los edificios construidos expresamente para la emisora, en un contexto de guerra fría que querrían testimoniar en un centro de interpretación, también hay un patrimonio en riesgo inexplorado entre finales de la edad media y la moderna.

Entre las entidades palsenques, el nexo común de la oposición a las ideas hasta ahora planteadas para rehabilitar el complejo era la vocación privada de las concesiones, que implicaban restringirne el uso al pago de entrada y con proyectos que implicaban obras y nuevas construcciones añadidas. Pero no el derribo general. Pau Bosch, portavoz de Salvem la Platja de Pals, cree que «habría que rehabilitar un edificio como centro de estudio e interpretación del parque natural y Radio Liberty». Y un parecer similar expresa el historiador local Narcís Subirana, concejal en la oposición, con Compromiso con Pals, y colaborador del Círculo Catalán de Historia.

Contacto con instituciones
La subdelegación del gobierno nacional ha tomado nota de estas reivindicaciones en visitas a las instalaciones con las entidades, que también han dirigido cartas al Ministerio para la Transición Ecológica y el de Cultura. Varias fuentes relacionadas con el ente adelantan la predisposición que el proyecto de renaturalización del espacio incluya «un proceso de diálogo con el Ayuntamiento, el Parque Natural del Montgrí, las Illes Medes y el Baix Ter y vecinos y entidades» para ajustar el alcance de la intervención, por parte del equipo redactor que reciba el encargo.

En paralelo, Bosch y Subirana tienen previsto reunirse con el alcalde, Carles Pi, para tratar de encontrar una posición de consenso con el consistorio, que no vería mal conservar edificaciones, pero el alcalde recuerda que hasta ahora las administraciones del estado -titular de los terrenos- y la Generalitat -que los debería cogestionar- no se han sentado en la mesa.

Cosas a prever
Aparte de preservar algunas edificaciones, que también podrían servir para oficinas del mismo parque natural o punto de apoyo para los agentes rurales, destacan Bosch y Subirana, el mismo consistorio también se había planteado en el pasado que pudieran utilizarse en parte como punto logístico y para el almacenamiento de la maquinaria y útiles necesarios para la brigada durante la temporada de verano. Ambos recuerdan que la protección del ámbito, como parque natural, impediría construirhi nada más una vez se consumaran los escombros. Bosch también recuerda que el edificio de oficinas es obra del arquitecto barcelonés Agustí Borrell Sensat, exponente destacado del racionalismo en Catalunya a mediados del siglo pasado.

También fuentes del Círculo Catalán de Historia señalan que hay restos de patrimonio donde varias campañas de excavaciones han detectado hallazgos en torno a la desaparecida villa marinera de Masos de Pals, hoy enterrada parcialmente bajo las dunas de arena acumuladas por la tramontana y las corrientes marinas, y con la expectativa de encontrar el puerto desde el que se ha aventurado que podría haber zarpado Cristóbal Colón para descubrir las Américas.

Para el portavoz de Salvem la Playa de Pals, además, habría que «agrandar los límites del parque natural, para que incluyan el aparcamiento exterior, y toda esta zona considerada bien cultural de interés nacional (BCIN) con la Torre Mora» dentro del perímetro de protección ambiental. Aparte, en el aspecto ambiental, creen que habría que proteger especies amenazadas de flora y fauna y recuperar, al estilo de la Pletera de Torroella, dos zonas de humedales desecadas por aixecarhi antenas y edificios.

Control ante excesos
El vandalismo y la proliferación de fiestas juveniles son una de las lacras que ahora parece acelerar la actuación del Ministerio, pero Bosch augura que «si se hace un simple derribo, sin control, los problemas por el incivismo continuarán».

Los problemas de botellón se agravaron en verano, por la pandemia, y han persistido en Semana Santa y este mismo viernes por la noche. Pero también se han encontrado tumbonas y cintas de equilibrio clavadas en la Torre Mora. Para la entidad, mantenirhi actividad periódica eliminaría la sensación de impunidad.

Un posible museo, ahora ‘clandestino’
El palafrugellense Toni Bernabé es una de las personas que atesoran varias piezas de la antigua emisora ​​rescatadas del expolio antes de que el complejo quedara sin vigilancia, hace apenas una década. A través de internet, ha construido un museo virtual que también retroalimenta a través de las redes sociales, pero con piezas que ahora conserva en su casa y que estaría dispuesto a ceder, a pesar de la «desconfianza» ante cualquier anuncio de las instituciones después comprobar el abandono del recinto. «La han dejado degradar y ahora el derribo parece inevitable, tal era la intención inicial», lamenta.

Con las piezas -como interruptores de mercurio, conmutadores y un gran reloj digital restaurado por un palamosí-, imágenes y documentos, un pequeño museo tendría recorrido en Pals. También, teóricamente, Radio Nacional de España conserva materiales rescatados, pero Bernabé cree que su destino futuro, si no avanza ninguna iniciativa en Pals, será cederlos a la Unión de Radioaficionados Españoles (URE).

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