Albert Murillo localiza una grabación perdida de Catalunya Ràdio de una entrevista a Salvador Dalí del verano de 1985

Albert Murillo

La Vanguardia publica que el verano de 1985 Salvador Dalí, instalado en la Torre Galatea de Figueres desde hacía unos meses, tenía todavía la cabeza muy clara y cuando estaba de humor daba instrucciones sobre su Teatro – Museo, se hacía leer artículos de ciencia, dictaba textos breves… Pero ya no pintaba. El corazón le latía con poca fuerza, comía gracias a una sonda que lo molestaba mucho al hablar y no acababa de reponerse de una depresión vinculada al hecho de verse envejecido y a la desaparición de Gala.
De vez en cuando aceptaba ver algún periodista y el día que una unidad móvil de la emisora Catalunya Ràdio, que hacía un programa de verano itinerante, se presentó en Figueres, les hizo saber a través de su amigo y confidente Antoni Pitxot que los recibiría.



Albert Murillo ha rescatado la cinta de la entrevista de Ramon Rovira para Catalunya Ràdio
Albert Murillo hace 25 años que digitaliza cintas de casete que localiza en archivos o en mercadillos y lo divulga a través de Catalunya Ràdio y de su blog Espaciosonante. Durante este tiempo ha hecho verdaderos hallazgos. Entre las últimas aportaciones: una entrevista de Luis del Olmo al empresario Javier de la Rosa de 1995 y otra de Radio Clot a Núria Feliu de 1985. “Tenía desde hacía más de diez años –explica Albert– una bobina, guardada en una caja y en un armario, con el adhesivo RAC 105, que creía era de contenido musical. Hace unos meses, la digitalicé y …”.

Dalí empieza hablando de un “cuadro” sobre Gala y en homenaje al Rey Juan Carlos, que dice que quiere regalar. Pero todo debió quedar en la intención, porque de aquel momento no consta ninguna donación. La Monarquía, el Rey, la verticalidad, son algunas de las obsesiones dalinianas que quedan de manifiesto en la entrevista. Aunque se expresa con dificultad y con gran esfuerzo -había estado a punto de morir un año antes en el incendio del castillo de Púbol-, de la conversación emergen algunas de sus preocupaciones, como las lecturas de revistas científicas (“La ciencia me interesa casi más que el arte”) y la pasión por el Teatro- Museo (“el museo será un solo objeto surrealista”).

Dalí muestra su interés por la ciencia, por su museo y por unos textos de juventud que ha encontrado
Y lo más interesante. Explica que ha “encontrado” unos textos de juventud que le permiten “reconstruir la prehistoria de Dalí”. En concreto hace referencia a un “insecto mimético” (?), que habría provocado que un profesor de Toulouse le pusiera su nombre. Y a una pieza de teatro escrita cuando hacía el bachillerato, según le ha recordado un amigo de infancia que bautiza como Josep de les Ànimes. Se refiere a Josep Bosch, antiguo compañero de instituto, de la carpintería Bosch de la calle Ample de Figueres.
Esta empresa hizo toda la obra de carpintería del museo. El sobrenombre se lo adjudica porque como carpinteros se habían especializado en altares y mobiliario de capillas y también hacían cajas de muertos. De la pieza teatral, desgraciadamente no sabemos nada, pero por lo visto Dalí intentaba reconstruir el guion a partir de recuerdos.
Aquel verano había acabado la decoración de Torre Galatea, con la colocación de 1.500 panes de crustons, pero se deduce que Dalí echaba en falta otros detalles para completar ese “monumento gigantesco” que formaba con el Teatro – Museo.

La entrevista
“Todo el museo será un solo objeto surrealista”
S.D.- Diga que (…) el cuadro que regalo esta semana, que es lo mejor que he hecho de Gala, y la amistad que tenía con el Rey, quiero que conste que es un homenaje, que lo dedico a nuestro Rey. Y que en este momento, no puedo coger vacaciones porque estoy con el museo, dando órdenes de todo lo que hay que hacer.
R.R.-¿Qué le parece señor Dalí, como está quedando su museo? ¿Lo que usted ha podido ver hasta ahora?
S.D.-Progresa muy bien. Progresa a la manera española: ¡verticalmente! Es como en la ciudad de New York, no había lugar y tuvieron que nacer los rascacielos. De esta manera, en este momento será todo el museo un solo objeto surrealista.
R.R.- ¿Aun falta un poco para tenerlo del todo acabado, verdad señor Dalí?
S.D.-Sí, pero eso [ininteligible]. Sobre todo me tengo que concentrar mucho porque tengo que leer con mucho esfuerzo. Estas revistas científicas …porque la ciencia me interesa casi más que el arte.
R.R.-(…) ¿La próxima iniciativa que Dalí tendrá?
S.D.-Unos textos que estoy encontrando de cuando era pequeño. Reconstruyo la prehistoria de Dalí, desde que encontré un insecto mimético que ahora un profesor de Toulouse probará que es lo más importante que se ha encontrado, llevará mi nombre …hasta una pieza de teatro que he recordado de cuando era pequeño (…), pero si, será publicada.
(…)
S.D. –Es una especie de cosa mucho antes del surrealismo y del dadaísmo. Era de una anticipación extraordinaria y yo mismo no comprendo cómo lo pude hacer. Tenía tantos pocos años, era del segundo año del bachillerato, mire si hace tiempo (…) M’he acordado con la ayuda de uno que le llamaban en Josep de les Ànimes. Oralmente tenía noticia. Lo recordó. Y ahora lo estoy reconstruyendo pero hace falta mucha concentración.
R.R.- (…) lo veo en forma.
S.D.-Paso toda la noche pensando. No me puedo dormir. Lo que me cansa más es no poder dormir. Y no poder sacarme todavía esta sonda (…)
R.R.- (…) ¿Unas palabras de Salvador Dalí a la gente que seguramente en estos momentos lo estarán escuchando?
S.D.-El mensaje es que todos continuemos juntos, dándonos las manos. Yendo adelante, progresando cada día un poco más, hasta llegar a hacer este monumento gigantesco que será la mezcla de esta Torre [Galatea], cuando esté acabada, y de la Fundación del Museo.
R.R. (…) ¿Ha pensado quizá volver a Portlligat?
S.D. De momento estoy obligado a continuar trabajado aquí [ininteligible]. Es mi obligación. No puedo coger vacaciones de momento…quizá hacia el otoño. Llega un momento en Portlligat que el turismo baja.
R.R. ¿Le gustaría que viniera el Rey a visitarlo estos días que está de vacaciones en Palma de Mallorca?
S.D. No estoy presentable.
R.R.- ¡Yo creo que sí!
S.D. ¡No! Ya vino a Portlligat una vez, también muchas veces… La última vez comimos juntos en la Moncloa. Lo amo mucho. Yo encuentro que ha sido la salvación de España y la instauración de esta… Ya sabe que yo soy monárquico. ¿Qué sería Francia sin Luis XIV? ¿Qué sería España sin los reyes, sin Velázquez?
R.R. (…) Gracias en nombre de nuestros oyentes
S.D. (…) Gracias a ustedes y perdonen que no los reciba más a menudo porque tengo que trabajar. Buenas tardes. ¡Viva el Rey! ¡Viva el Príncipe! ¡Viva Catalunya!

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