Adela García Bouzas (ex La Voz del Miño y Radio 5): «A mí la radio me lo ha dado todo; es un medio que tiene algo mágico»



Adela García Bouzas

Marta Vázquez escribe en La Voz de Galicia que la profesional ourensana comenzó a trabar con 15 años en La Voz del Miño y se jubiló en RTVE, en Madrid.
Su sonrisa se percibe incluso detrás de la mascarilla. Es evidente que para ella pesa más lo bueno que lo malo y por ello a la hora de hacer un repaso por su trayectoria vital y profesional la conversación transcurre en positivo. Así es Adela García Bouzas, una de las pioneras de la radio en Ourense. Ahora, ya jubilada y durante uno de sus viajes a su ciudad natal, a la que regresa de vez en cuando, echa la vista atrás para recordar el día que le cogió la cazadora a su hermana para presentarse a unas pruebas en La Voz del Miño. Tenía 15 años y quería parecer mayor. «Fue una cosa muy casual. Yo tenía una vecina que iba a hacer unas pruebas; era algo súper secreto, pero me enteré del sitio en el que se iban a hacer y allí me presenté. Quería aparentar que era un poco mayor, así que me puse una chaqueta de cuero de mi hermana, aunque iba con trenzas y con calcetines», cuenta emocionada.

Y así empezó su relación con la radio. Aquella joven superó la prueba. La contrataron y ya nunca dejó ese medio. «La radio fue mi vida, me lo dio todo», confiesa. Era 1966. Diez años después la nombraron directora de emisora y en 1982, cuando aquello ya era Radio Cadena Española, se trasladó a Madrid. Años después nació Radio 5 y durante una época la voz de Adela fue la que protagonizó el indicativo de esa popular emisora de noticias. En 1997 esta profesional dio el salto a TVE, donde fue directora de coordinación y nuevos proyectos hasta 2007, año en el que se jubiló, acogiéndose al ERE de la corporación pública.

«Coticé 46 años», admite. Casi cinco décadas llenas de anécdotas, muchas buenas y seguramente algunas malas, aunque estas últimas no las recuerda. Ella es así. «Un momento especial de mi carrera, que viví con mucha emoción, fue el manifiesto político del 23-F, que leí yo en el Ayuntamiento de Ourense; fue algo que me marcó muchísimo», asegura, sin olvidarse de otras bonitas vivencias en los festivales de música, con sus compañeros. «Tuve grandes momentos, pero la verdad es que pasan fugazmente, aunque los vivas con intensidad». Nunca, asegura, tuvo problema alguno por ser mujer, y recuerda que incluso estuvo a punto de jurar bandera. «Había un programa que presentábamos Horacio Caneiro y yo que se llamaba ‘Galicia y la milicia’. Nos dieron una medalla al mérito civil con distintivo blanco, y nos la impusieron en la base militar de Figueirido, en Pontevedra. Si hubiese querido, hubiese podido arreglar los papeles para la jura, así que puedo decir que ser mujer no me ha supuesto ninguna cortapisa», advierte, recordando además que «siempre hubo una voz femenina en las ondas».

Tenía 31 años cuando desembarcó en Madrid. «Mi marido trabajaba en el Banco de España, ascendió y se tenía que ir. Yo pedí el traslado y me lo dieron, por lo que nunca he dejado de trabajar. Me fui directamente al área de programas de Radio Cadena Española, luego Radio 5, a la que estuve ligada mucho tiempo. Hacía presupuestos, producción, un poco de todo, la verdad».

En aquellos años los magacines eran los programas de más audiencia, aunque asegura Adela que la fórmula de Radio 5, con informativos salpicados con píldoras de distintos temas fueron todo un éxito. «La radio es la inmediatez, llega a todos los rincones y eso es una ventaja frente a otros medios; tiene magia», asegura. Su hora favorita, cuenta, es la noche. «Tanto para escuchar como para trabajar. Parece que te aíslas más, es íntimo».

Y cómo no recordar las canciones dedicadas, un servicio que pagaban los oyentes. «Era algo impresionante. Las había todos los días después de comer, pero en fechas señaladas como San José o San Manuel había unos tacos enormes de dedicatorias y había que leerlas todas. Antes de escuchar la canción te pasabas veinte minutos leyendo», recuerda Adela.

La anécdota del «Hey Jude»
A la memoria también le vienen anécdotas que se remontan a los primeros años de trabajo, cuando la emisora estaba en la casa sindical de Ourense y no tenía ni baño. «Para ir al servicio había que bajar a la planta baja, así que cuando hacíamos autocontrol poníamos ‘Hey Jude’, de los Beatles. Duraba seis minutos, así que nos daba tiempo a bajar y subir antes de que terminara», recuerda entre risas.

EL DNI
Adela García Bouzas nació el 9 de marzo de 1951 en Ourense. Ahora está jubilada y reside desde hace años en Madrid.

Estudió en el colegio Concepción Arenal, del que guarda muy buenos recuerdos. Con 17 años entró a trabajar en la radio. «Mi formación duró hasta el año que me prejubilé, toda mi vida laboral», asegura.

Su rincón favorito de Ourense es, asegura, la escalinata de Santa María Nai. «Es un lugar que me encanta, por el entorno que tiene. Es como una perlita dentro de la ciudad».

«Cuando yo fui concejala la política era unión, no confrontación»
En 1977, Adela García se presentó a las primeras elecciones democráticas y fue concejala del Ayuntamiento de Ourense, de parques y jardines. «Me presenté por la UCD. Me lo pidió una persona que, para mí, tuvo mucho mérito, Eulogio Gómez Franqueira, que fue alguien irrepetible», recuerda, añorando unos tiempos en los que la política era muy distinta a la de ahora. «He vivido la política más bonita que se pueda imaginar; la unión que había en los partidos de la corporación es algo que no se puede describir. Allí se buscaba el bien de los ciudadanos», asegura. Ella estuvo solo tres años, porque antes de acabar la legislatura se fue a Madrid, pero en ese tiempo se inauguró la escalinata de la catedral y se pavimentó el parque de San Lázaro. «La política en aquellos tiempos no era confrontación, sino unión, y me da pena ver lo que está pasando ahora; lo de que cualquier tiempo pasado fue mejor, puedo decir que en mi caso es cierto».

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