«Tiempo de Espanyol» llega a los 6.000 programas en COPE Barcelona con Javier De Haro

Javier De Haro

21.10.2026.- Javier de Haro alcanza una cifra histórica al frente de un espacio dedicado al españolismo. El programa especial contó con la presencia de Dani Sánchez Llibre, expresidente del RCD Espanyol, mientras el club quedó señalado por su ausencia de reconocimiento a una trayectoria marcada por la independencia y el espíritu crítico.
Hay cifras que explican una trayectoria, pero también hay historias que merecen ser contadas. Llegar a los 6.000 programas de “Tiempo de Espanyol” no es únicamente alcanzar un número redondo: es acreditar años de trabajo, constancia, micrófonos abiertos y una fidelidad al sentimiento blanquiazul que ha acompañado a varias generaciones de aficionados.

Al frente de esta aventura radiofónica se encuentra Javier de Haro, una voz estrechamente vinculada a la información del RCD Espanyol y a una manera de entender el periodismo deportivo en la que el compromiso con el club no significa renunciar a las preguntas incómodas.

Porque ser perico no consiste en aplaudirlo todo. También significa preguntar, cuestionar las decisiones que generan dudas y exigir explicaciones cuando la gestión deportiva o institucional no convence. Esa es precisamente una de las señas de identidad que definen el papel de un periodista independiente: acompañar al club sin convertirse en portavoz de sus dirigentes.

El programa especial de los 6.000 episodios tuvo un invitado de relevancia en la historia reciente del españolismo: Dani Sánchez Llibre, expresidente del RCD Espanyol. Su presencia aportó al aniversario una conexión directa con una etapa significativa de la vida institucional de la entidad y con la memoria de un club que ha vivido momentos de enorme intensidad deportiva y social.

La celebración sirvió para poner en valor el recorrido de “Tiempo de Espanyol” y la figura de su presentador, Javier de Haro. Seis mil programas representan una dedicación extraordinaria a la actualidad perica, a sus protagonistas y, sobre todo, a una afición que encuentra en la radio un espacio para informarse, debatir y expresar su pasión por el equipo.

Sin embargo, el aniversario dejó también una pregunta incómoda: ¿qué papel desempeñó el propio RCD Espanyol en una efeméride de semejante dimensión?.

La ausencia de un reconocimiento institucional por parte del club contrasta con la importancia de alcanzar los 6.000 programas. No se trata de reclamar homenajes por sistema ni de confundir periodismo con relaciones públicas. Se trata de valorar una trayectoria que ha contribuido a mantener vivo el debate sobre el Espanyol y su entorno.

La lectura crítica de esta ausencia resulta inevitable, especialmente cuando se observa la relación entre las instituciones deportivas y los medios que no se limitan a reproducir sus mensajes. Cuando una voz periodística plantea preguntas incómodas, cuestiona decisiones o reclama explicaciones, la relación con el poder puede dejar de ser tan confortable.

En el caso de Javier de Haro, su perfil crítico forma parte de la percepción que existe sobre su labor periodística. Desde esa perspectiva, la falta de un gesto del club en este aniversario alimenta una reflexión sobre qué clase de relación desea mantener la entidad con los medios que siguen su actualidad.

¿Se valora por igual a quienes informan y preguntan que a quienes se limitan a acompañar el discurso oficial?. ¿Se entiende la crítica como una expresión legítima del compromiso perico o como una molestia que conviene mantener a distancia?.

Son preguntas que el RCD Espanyol debería poder responder sin complejos. Porque la discrepancia no convierte a nadie en menos perico, del mismo modo que la crítica no invalida los años de trabajo de un profesional.

Javier de Haro ha llegado a una cifra que merece atención por sí misma. Seis mil programas son miles de horas de radio, preparación, actualidad, conversaciones y seguimiento de un club que forma parte de la vida de sus aficionados mucho más allá de los noventa minutos de cada partido.

El mérito no reside solamente en la longevidad. También está en mantener un espacio de información deportiva en el que el espanyolismo pueda reconocerse, debatir y escuchar opiniones diferentes.

La presencia de Dani Sánchez Llibre en el programa especial contribuyó a dar relieve a una celebración que pertenece, ante todo, a la historia de “Tiempo de Espanyol” y de su presentador.

Queda, eso sí, una reflexión para la entidad blanquiazul: reconocer una trayectoria periodística no obliga y compartir todas sus opiniones. Agradecer miles de programas tampoco exige renunciar a las diferencias. Una institución segura de sí misma debería distinguir entre la crítica y la hostilidad, entre la discrepancia y la falta de compromiso.

Los 6.000 programas de “Tiempo de Espanyol” son una celebración radiofónica, pero también una oportunidad para pensar en la relación entre el club, sus aficionados y quienes cuentan su historia.

Javier de Haro ya ha puesto los micrófonos, el trabajo y la constancia. La pregunta es si el RCD Espanyol está dispuesto a reconocer también a quienes, desde el periodismo, entienden que querer a un club significa no dejar de hacerle preguntas.

Noticia de: Paco Orozco.

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