Rafa Martínez Landa (EB2DJB): “Podemos hablar de todo menos de sexo, religión y política”

RafaMartínez Landa EB2DJB

Detrás de EB2DJB está Rafa Martínez. Es su indicativo como radioaficionado. Con él se presenta en las ondas para hablar con el mundo entero, hasta con Japón y Australia. Una entrevista de José Basurto para el diario Deia nos permite conocerle más de cerca.

Desde hace cinco años preside la asociación que agrupa a los radioaficionados vizcainos, que cuenta con 250 socios y tiene su sede en Barakaldo. Rafa Martínez Landa se inició muy joven en la electrónica, lo que le llevó a introducirse en la radioafición, aunque también le ha servido para ganarse la vida. Actualmente tiene una empresa que se dedica al mantenimiento técnico de las emisoras profesionales de FM. En sus ratos libres se entretiene navegando con la palabra gracias a los megahercios.

¿Qué es necesario para hacerse radioaficionado?
-Tener ilusión por la radio y por querer hablar con personas que no conoces. A los radioaficionados nos gusta utilizar las bandas para lanzarnos al mundo y ver quién contesta. También nos gusta el cacharreo relacionado con la electrónica.

¿Usted cómo se inició?
-Yo empecé a los 8 años con la electrónica. Mi padre me compró un soldador y me puse a cacharrear con una televisión vieja, quitándole los componentes.

¿Y como radioaficionado?
-Con 15 o 16 años. Cayó en mis manos una emisora y una antena, y empecé a hablar. Mis amigos se quedaron con los ojos como platos. Como me gustó mucho, seguí, pero lo tengo como un hobby.

¿Qué es lo más bonito de este hobby?
-Que uno se puede comunicar con cualquier persona del mundo. Es una gozada.

¿En qué idioma se comunican cuando hablan con personas de otros continentes?
-Generalmente en inglés, aunque a veces las conversaciones son escuetas y en un lenguaje estandarizado.

¿Cuál ha sido el lugar más lejano con el que se ha comunicado?
-Con la estación espacial internacional, la que está orbitando.

¿Y de la tierra?
-Con personas de Japón y Australia.

Cuando las conversaciones son más domésticas, con radiofacionados castellanoparlantes, ¿de qué hablan?
-De todo. Bueno, de todo no. La normativa dice que no se puede hablar de religión, sexo y política, pero hay veces que a alguno se le escapa.

¿Qué pasa entonces?
-No pasa nada porque son conversaciones serenas y tranquilas. Se mantiene el respeto. Lo bonito es que reina la armonía en las conversaciones. Si hay un asunto importante de la actualidad se habla, porque es lo que pide, y no pasa nada, no se incendia nada.

¿Usted habla muchas horas?
-Yo unas cuatro o cinco horas a la semana, pero hay quien está todos los días. Otros solo los fines de semana. Cada uno va a su ritmo.

¿Engancha?
-Sí, engancha mucho. Recuerdo que un compañero decía que hablaba más con nosotros que con la mujer. Al parecer, estaba todo el día con la emisora.

¿Les afectó la aparición del móvil?
-Sí, claro. La telefonía móvil ha hecho cambiar el perfil del radioaficionado. Cuando no había telefonía móvil, la radioafición se veía como el telefonillo. Era la forma de comunicarse desde el coche con casa, por ejemplo.

¿Cuál es el perfil actual del radioaficionado?
-Ahora, quien entra en la radioafición es porque quiere hablar y conocer a otras personas, estar en contacto y tener esa experiencia, porque para hablar con casa ya está el móvil.

¿Notaron un descenso de radioaficionados con la aparición de los móviles?
-Sí, sobre todo a partir del año 2000. La gente que utilizaba la emisora como el telefonillo ya no está.

¿Cuántos socios son actualmente?
-250. En los años ochenta y noventa llegamos a ser unos 400 radioaficionados.

¿Aquí hay mucha afición?
-Sí, sí. A nivel de España, Euskadi pega muy fuerte. Somos los terceros en volumen, y en Bizkaia, en concreto, hay mucha afición.

Y en el mundo, ¿dónde hay más radioaficionados?
-En todos los países de Europa.

¿Es muy caro iniciarse en la radioafición?
-No. Hoy en día, gracias a Internet, se pueden conseguir equipos por un buen precio.

¿De cuánto está hablando?
-Por 40 euros se puede comprar un equipo para empezar bien. Aunque esto es como todas la aficiones, te puedes comprar lo que quieras. Hay equipos por 7.000 y 8.000 euros.

¿Se hacen amigos a través de la ondas?
-Sí. Hay gente que viaja para verse con otros radioaficionados.

¿Es necesario algún tipo de licencia para ser radioaficionado?
-Sí. Hay que pasar un examen en la Dirección General de Telecomunicaciones.

¿En qué consiste?
-Hay dos partes, una sobre radioelectricidad y otra sobre la normativa.

Además de los límites sobre los temas de conversación, ¿qué debe saber un radioaficionado?
-Lo primero que tiene que aprender es que cuando habla es como si estuviera en la plaza del pueblo. No hay privacidad, ni queremos que la haya. Es una comunicación totalmente pública, nada privada, para esto está el teléfono.

¿Cuántas personas pueden escuchar las conversaciones?
-No hay límites.

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