Radio Noticias, 30 años al servicio de la radioafición

Radio Noticias

Aunque pueda sonar presuntuoso, lo afirman con conocimiento de causa. Nunca nadie ha dado tanto ni invertido tanto esfuerzo, recursos y medios por la radioafición como lo ha hecho Radio Noticias. Y se sienten muy orgullosos y recompensados por ello.

Era diciembre de 1987 cuando aparecía por primera vez un fancine llamado Radio- Noticias. No era más que un pasatiempo para matar el rato fuera del trabajo o en las pausas de la Facultad. En aquellos momentos había muchos movimientos culturales, un gran apetito por hacer cosas en distintas áreas de la cultura y mucha gente hacía sus fancines. Los había de todo tipo, aunque de radioafición (que sepan) era el único.

Lo cierto es que aquel cúmulo de fotocopias que era la incipiente R-N (los ejemplares llegaron a alcanzar las sesenta páginas) tuvo más éxito del esperado y el pasatiempo empezó a convertirse en una carga un poco pesada. Había suscriptores, muchos suscriptores, más de los que podían atender, así que tras casi dos años saliendo mes a mes, pensaron que había que actuar con lógica. El fancine es una publicación hecha de modo aficionado por personas que dominan una materia, pero entre el terreno aficionado y el profesional media mucho, de modo que llegaron a la conclusión de que debían valorar la posibilidad de retomar la idea pero con una base más sólida.

Cuando las circunstancias fueron propicias, así se hizo. Pasados unos meses iniciaron la segunda época de la publicación, renumeraron desde el 1 y cambiaron la fotocopiadora por la imprenta. Abrieron su primera redacción y comenzaro a lanzar números. El 1, el 2, el 3… De nuevo se repitió la historia en aquel momento en que había muchos radioaficionados, una gran pasión por la CB y un hueco importante para una publicación como la nuestra. La difusión se disparó, los suscriptores subían, la publicidad comenzaba a llegar; otra decisión, cambio de formato (tamaño A4), nuevo local y la plantilla que aumentó.

Eran todos muy jóvenes, mucho. Algunos aún estaban en la Universidad, otros con muy pocos años teníamos ya bastante experiencia en medios de comunicación. Confluían un grupo muy curioso porque procedían de distintas facultades, unos de Ciencias, otros de Letras. El ambiente era muy bueno, se respiraba ilusión y esa desinhibición que te da la juventud. Con cierta regularidad aparecían por la puerta estudiantes de Periodismo que querían hacer prácticas, y algunos de ellos llegaron a quedarse aprendiendo el oficio.

Todo iba tan rápido que no se dieron cuenta. Nuevamente el nivel de negocio creció, así que las instalaciones volvían a ser pequeñas. Editában R-N, un suplemento en catalán, la versión portuguesa Rádio-Notícias Edição Portuguesa, Cuadernos de Radio (solo de CB), pero además tenían otras actividades: programas de ordenador para gestión de empresas, diseño y edición de revistas de otras editoriales (incluso deportivas), publicidad en prensa generalista, distribución de libros, importación de material de papelería…

La Navidad de 1994 estrenaron nueva redacción. Otra vez el olor a pintura reciente y a sillas nuevas. Y más proyectos. Entre ellos dos que nunca vieron la luz. Por el camino iban apareciendo muchas cosas. Completaron un laboratorio de pruebas para ensayar los equipos y organizaron tantas actividades que da un poco de pereza rebuscarlas todas. Entre ellas están «Radio-Noticias en el aire» (que se hizo durante mucho tiempo), la votación y entrega de premios de «La Emisora del Año (que cada mes de enero recibía a importadores y distribuidores del país en actos, en ocasiones, de cerca de un centenar de personas), el «Desafío en el Sáhara», los Trofeos HF y CB del Apóstol (EH1SC), el Diploma Capitales del Antiguo Reino de Galicia (EG1ARG), el Diploma Camino de Santiago (EG1CSG), Día das Letras Galegas (EG1DLG), las activaciones del Prestige, la de Cincuenta Años de la CB (CB50E), la Expedición Sadiki (S07ES) de ayuda al Pueblo Saharaui (que como anécdota se puede decir que se gestó en Bilbao, delante del estadio de San Mamés), la Búsqueda del Tesoro, el Campeonato Europeo DX-Euro DX (que tenía un millón de pesetas —de las de 1994— en premios), las Cadenas DX PMR446, el Campeonato de España de CB… y por supuesto las Jornadas de Radio con las que recorrimos España de arriba abajo, conocieron a cientos de lectores y clubes y aprendieron mucho de ellos. Qué bonita experiencia fue, como lo fueron las dos activaciones desde el Sáhara, acompañadas en su caso con buenas dosis de aventura.

A principios de esta década se mudaron otra vez. Menos ciudad y más aire libre, silencio, tranquilidad y espacio para las antenas. E Internet, en la que entraeon en el año 1995 cuando ninguno de sus anunciantes tenía web ni correo electrónico (de poco les servía, en España casi no había webs de radioafición), fue cambiándolo todo. Llegó la edición Electrónica de la revista a finales de los noventa y más adelante se transformó en la edición Digital.

Una vez más se intuían cambios. La Digital alcanzó pronto el mismo número de suscriptores que la impresa, y a la vista de cómo se encauza la radioafición decidieron dar otro golpe de timón, que siempre han sorprendido un poco (o bastante) a lectores y anunciantes: todo de acceso libre y gratuito. Fueron los primeros en hacerlo y aún se preguntan cómo no se les ocurrió antes. Fue un enorme acierto. La revista llegó a ser descargada mensualmente desde 132 países, en tres cuartas partes del mundo.

En enero de 2015 volvieron a tomar una decisión inesperada, la revista dejaba de ser una publicación escrita para tomar el camino de los nuevos tiempos y centrarse en contenidos exclusivamente audiovisuales. Estamos en el mundo del vídeo, y qué mejor manera de ver los equipos y los ensayos que en imágenes. A través del canal de Youtube han vuelto a niveles de seguidores que parecía impensable recuperar.

Y así siguen, después de treinta años que les han mantenido igual de jóvenes, porque podéis creerles que siguen conservando la misma ilusión, las mismas ganas y la misma creatividad que aquella primera vez, cuando se sentamos alrededor de una mesa y se miramos preguntándose «¿por dónde empezamos?».

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