Pepe Sánchez dice adiós a Radio Surco de Tomelloso después de una etapa de treinta años



Pepe Sánchez

“Mi última función, tras 30 años de radio llegó el momento de despedirme y emprender otro reto”, anunciaba ayer en sus redes sociales el emblemático locutor de Radio Surco y presentador, Pepe Sánchez. Se despedía así una de las voces más reconocibles de la radio, con mayúsculas, un profesional que se movió con solvencia en los terrenos más diversos y que deja un legado de honestidad, cercanía con el entorno social, de pasión y vocación por las ondas, comunicador de raza que siempre tuvo muy presente que detrás de cada crónica, entrevista o reportaje había personas.

Su anuncio fue muy comentado en las redes donde recibió numerosos mensajes de ánimo y reconocimiento a su labor. El periodista de LaVozdeTomelloso.com, que ha caminado casi siempre cerca de Pepe Sánchez en los mundos del deporte y periodismo, ha recogido las impresiones de este gran comunicador.

  • Treinta años es una singladura muy larga, no debe haber sido fácil para usted tomar esta decisión, ¿no es así?
  • No, me ha costado mucho. Aunque es un proceso que llevaba meditando desde algún tiempo atrás, no ha sido fácil. Son treinta años en el mismo medio. No fue solo lo laboral, he tendido vínculos personales muy fuertes. Radio Surco ha formado parte de mi vida, no puedo entender mi vida sin la radio. Pero llegó un momento en el que decidí dar un paso, plantearme nuevos retos, aún siendo consciente del riesgo que conlleva.
  • Y aterriza en un gremio, a priori, muy diferente…
  • Sí, aunque en lo que atañe a la relación con las personas, no tanto. En la radio, además de la locución llevaba también el tema comercial que implica mucho contacto y relación personal. Me ilusiona esta etapa en Florentino Seguros, una empresa de seguros, especializada en decesos, donde haré una labor que irá más allá de lo comercial. Voy a estar en contacto con clientes y también llevaré a cabo labores de representación de la empresa.
  • Ha profesado una gran fidelidad a Radio Surco, algo que habla bien de usted, en tiempos de mucha movilidad y trasiego de profesionales de un lugar a otro, ¿no cree?
  • Ha sido una fidelidad a Radio Surco y a toda su zona de cobertura. En una trayectoria tan dilatada, inevitablemente llegan ofertas de otros medios, pero nunca me quise ir a otra emisora que trabajara en el mismo radio de acción. Me hubiese resultado incómodo. Como antes dije, mi involucración con la empresa ha ido más allá de lo puramente profesional. Me siento orgulloso de haber estado treinta años en Radio Surco.
  • Ha sido un comunicador con muchas caras. Música, deporte, información, entrenamiento…¿en qué terreno se ha sentido más a gusto?
  • En realidad, en todos. Cuando haces alto que te gusta, te acabas empapando de todo lo que tocas. La música marca mi inicio en la emisora y, quizá, por este motivo le tengo más cariño. Pero en el deporte me lo he pasado muy bien y he conocido a gente estupenda, lo mismo en el mundo de las asociaciones. La radio es un mundo apasionante, con un micrófono llegas a miles de personas y les informas, les alegras, les puedes consolar en un momento triste. Es algo que no se paga con nada. Al igual que dije que todo el mundo tendría que hacer de Rey en una calbagata, todo el mundo tendría que hacer radio, al menos, una vez en su vida.
  • ¿Recuerda alguna entrevista o presencia en algún acontecimiento con especial cariño?
  • Han sido muchas. De quedarme con alguna me quedo con la que le hicimos José Luis Tello y yo a Miguel Bosé en Quintanar de la Orden. Fue divertida y diferente. La pudimos hacer gracias a la colaboración de un amigo común. Y en cuanto a acontecimientos me quedó con los primeros de los que hice: la primera Fiesta de la Vendimia que presenté en la feria; la primera Romería o el primer Certamen Cultural de la Virgen de las Viñas. La primera vez que haces algo, reviste siempre mayor encanto.
  • Usted ha vivido la llegada de internet al mundo de la comunicación, ¿cómo analiza esta revolución?
  • El paso de lo analógico a lo digital fue una locura, un cambio brutal. Antes la radio era muy artesanal y pongo un ejemplo: hacer una cuña publicitaria me llevaba una hora, sin embargo ahora la puedo hacer en un minuto sin ningún problema. Antes para hacer un programa de radio de 4 horas, tenías que estar dos horas antes preparando la publicidad, organizando las cintas de las cuñas que ibas insertando. Eso era tremendo y acababa agotado mental y físicamente. Además, a mi generación el cambio nos pilló con escasos conocimientos de ordenadores, nos tuvimos que subir al tren en marcha. La gente más joven que ha ido llegando ya venía con ese plus de conocimientos.
  • Hace poco hablando con usted hacía una reflexión muy interesante; comparaba a los periodistas de raza o expertos en cualquier materia con los denominados influencer, una figura que no le convence del todo…
  • En el mundo del periodismo echo de menos más información de calle. Tomar el pulso a lo que dice la gente es esencial, con buenos reporteros trabajando, buscando las noticias ahí donde se producen. Y es cierto, no me convencen, aunque habrá de todo, los influencer. Tienen un poder de convicción sobre la gente joven que puede ser preocupante. Es bueno que influyan las personas que tienen una buena base de conocimientos y un sólido fundamento sobre las cosas, en definitiva gente con una trayectoria reconocida, pero no gente que se va ganando una imagen vanal que no conduce a nada.
  • En este largo camino le han acompañado buenos profesionales y amigos, ¿cómo los recuerda?
  • He tenido muchos y buenos compañeros. Inevitablemente, con unos te llevas mejor que con otros, pero de todos he aprendido. Al fin y al cabo, la vida es un aprendizaje continuo y el que piense lo contrario se engaña a sí mismo. Mi relación ha sido muy especial con dos compañeros que, como yo, llevan mucho tiempo en Radio Surco: Miguel García y Carlos Montañés. También fue importante el periodo que pasé junto a José Luis Tello, otro grande de la radio, o con Francisco Julián Coso, que sigue al pie del cañón, Pilar Romero…. No me quiero olvidar de Jesús Chicote con el que también tuve mucha complicidad. Aquella rueda deportiva que montó, sin apenas medios, fue espectacular, algo que merece un reconocimiento.
  • La última pregunta de esta entrevista es más personal. Esta decisión que toma coincide con un momento duro de su vida en la que ha perdido a sus padres, de los que tanto hablaba y a los que tanto quería. ¿Qué significaron ellos para usted?
  • Estoy seguro que los dos, desde arriba en el cielo, se sentirán orgullosos de mi situación (se emociona). Mis padres fueron unos avanzados de su época, eran padres y amigos al mismo tiempo. En cualquier decisión que tomábamos mis hermanos o yo, siempre contábamos con su apoyo incondicional. Ellos lo fueron todo para mí, eran los primeros fans que tenía, siempre pendientes de mis programas, o colocándose en las primeras filas para ver alguna de mis presentaciones. Cuando miraba al público y los veía, me daban mucha fuerza.
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