Fermí Riu Puig (Ràdio Berga): «La futura Ràdio Berga no ha de tener vertiente comercial»



Fermi Riu

Abel Gallardo Soto le ha entevistado para regio7.cat: Periodista y comunicador. En Berga no sólo lo reconocen en verlo, sino que también por su voz. Ha sido una pieza importante en las dos etapas de la emisora ​​local en la capital berguedana. Nostálgico de cómo se hacía la radio décadas atrás, cree que la ciudad debe recuperar, pero con un espíritu nuevo.

Las nuevas tecnologías han cambiado el mundo de la radio las últimas décadas, y la forma en como se concebía este medio cuando la voz de Fermí Río -Puig-reig, 1967- comenzó a viajar por las ondas hertzianas, en los años ochenta, tiene poco que ver con la actual. En un tiempo en que todavía ni se sabía qué era el móvil, este periodista y comunicador que vive en Berga recuerda muchas anécdotas para conseguir hacer retransmisiones en directo. Opina que, a pesar del avance tecnológico de la radio, este es un medio que ha perdido la espontaneidad de antes. Río ha estado presente en las dos últimas etapas de Radio Berga y está atento a ver si en un futuro próximo la capital berguedana vuelve a tener una emisora ​​municipal.

  • ¿Cuando comienza su relación con la radio?
  • Comenzó cuando tenía entre 15 y 16 años y estudiaba Electrónica en San Francisco. Ya me gustaba y construí una pequeña emisora ​​que llegaba a veinte metros a la redonda, y unos amigos me hicieron una broma. Entonces vivía en Puig-reig, de donde soy, y me enviaron una carta en nombre de un ente responsable de telecomunicaciones, y me comunicaban que me ponían una multa para hacer una emisión que no era legal. Me asusté y fui a ver el Josep Genescà, de Radio Puig-reig, y le enseñé la carta. Me dijo que aquello era una broma y entonces atar cabos. Pero en Genescà me dijo que si me gustaba, fuera a la emisora ​​municipal.
  • A partir de aquí ya no para.
  • A los 17 años hice el servicio militar prestando un voluntariado en Cruz Roja, y cuando me destinaron a Cal Bassacs, en Gironella, fue cuando abrieron Radio Berga, y me preguntaron si quería colaborar. Era el año 1986 y ahí comenzó la aventura con la emisora, que Jordi Simon se encargó de poner en marcha. Yo iba a colaborar los días que no tenía guardia del servicio militar y recuerdo la anécdota de un día que iba faltado de sueño. Fui a la emisora ​​a hacer unas horas por la mañana y el mismo Jordi Simon hacía la locución, y yo tenía tanto sueño que me quedé dormido en la mesa de mezclas. Jordi tuvo que picar el cristal de la pecera para que me despertara.
  • ¿Cuando comenzó a trabajar como profesional?
  • Poco después de terminar el servicio militar me contrataron unas horas y después a jornada completa. Estuve trabajando en la antigua Radio Berga hasta que cerró. La emisora ​​se profesionalizó paulatinamente y cogió un vuelo muy importante. Debemos pensar que la cobertura era grande y la audiencia era espectacular porque era el medio más directo, ya que la televisión no tenía tanta inmediatez. Los veranos podías pasear por toda la calle Mayor de Berga y seguir la programación para que la gente en su casa, y con las ventanas abiertas, la tenía sintonizada. Las radios locales y las generalistas entonces tenían un peso muy importante en el día a día de la gente. Pero, en general, la televisión ha ganado en inmediatez, la prensa ha dado pasos importantes y la radio, a pesar de continuar, ha perdido la proximidad.
  • Tengo entendido que en esta época de efervescencia de la radio, mucha gente de Berga tenía curiosidad por ver cómo era usted en persona.
  • La radio tiene la magia que te despierta la imaginación y el oyente se hace a su mente un retrato de la persona que escucha. Los había que se debieron pensar que yo hacía un metro ochenta y era rubio, y es que un día vino una persona a la radio y pidió por mí. Y me señalaron, y cuando esta persona me vio exclamó «¡oh!» [Con un tono de decepción, y se ríe], y me pidió perdón.
  • Explique cómo era la radio en los años 80 y principio de los 90.
  • Recuerdo que con Pep Grados íbamos a hacer partidos de balonmano, baloncesto y fútbol los fines de semana, y habíamos tenido auténticas aventuras. Llegábamos al lugar donde se disputaba el partido sin saber ni dónde íbamos, y de buenas a primeras buscábamos una conexión telefónica. Tenemos que pensar que aquella época no había móviles. A veces la conexión estaba a un kilómetro de distancia del campo de fútbol. Qué hacíamos? Llevábamos rollos de cable telefónico y esteníem el cable. Y a veces en tres kilómetros a la redonda la única conexión era un teléfono de monedas del bar del pabellón, y en alguna ocasión habíamos pinchado la línea y colocado un papel delante del aparato telefónico diciendo que no funcionaba para evitar que alguien cortara la llamada. Ahora puede que no te encuentras con estas aventuras que hacían querer más lo que estabas haciendo.
  • Esta etapa terminó poco antes del año 2000.
  • La radio pasó por diferentes propietarios y dejó de ser una emisora ​​de Berga. Con algunos compañeros creamos la empresa Bifidus para hacer la nueva Radio Berga 2006.
  • Días antes del inicio de esta segunda etapa radiofónica cayó un rayo al repetidor y lo dañó. ¿Cómo lograron poner en marcha las emisiones?
  • Fue un inicio accidentado. Estaba todo listo para la inauguración de los estudios y cayó un rayo al transmisor, a la Figuerassa. Se cargó todo el sistema eléctrico y no había corriente, y haciendo manos mangas conseguimos hacer la emisión.
  • Pero a esta etapa también le tocó su fin. ¿Por qué?
  • Había una concesión que se terminó, y no salió adelante la prórroga que todo el mundo tenía cuello a baile que se llevaría a cabo porque cambiaron las leyes del Consejo del Audiovisual de Cataluña (CAC) respecto a las emisoras municipales. La emisión aún continúa para evitar que se pierda, pero ahora simplemente un ordenador reproduce música.
  • ¿Qué se debería hacer para recuperar la emisora ​​municipal con programación?
  • Primero de todo, voluntad política. Me consta que ahora hay. Se deben trasladar los estudios y hacer unos nuevos a medida de las circunstancias actuales, y en un local municipal. Una emisora ​​de radio no tiene que competir con nadie sino ayudar y estar al lado de los medios que hay en la comarca, y dar una mano a los sectores que necesiten difusión y dar conocer lo que hacen. Una emisora ​​municipal ahora debe dejar atrás la vertiente comercial y no tiene que hacer un pulso con el resto de medios para conseguir más rating. Debe ser un medio del pueblo y que ayude.
  • ¿Las normativas actuales del CAC dificultan que haya radios municipales profesionales?
  • Más que dificultar, lo que hace el CAC es poner los puntos sobre las y, para que una vez hecha la ley hecha la trampa. Algunos ayuntamiento del área metropolitana tenían emisoras que eran auténticas radios comerciales con cobertura en toda Cataluña. El CAC recibió presiones de las emisoras comerciales para que esto no fuera así y evitar competencia desleal de emisoras municipales del área de Barcelona que emitían desde Collserola, así que puso las cosas en su lugar y dijo que los objetivos de las radios de los ayuntamientos debían ser diferentes. Y por lo tanto la gestión de estos medios públicos está más controlada.
  • Usted también es cantante y amenizaba bailes. ¿Aun lo hace?
  • Hace cerca de diez años me desvincular de la radio y después de esta etapa me reinventar. Para continuar viviendo en Berga, me hice autónomo y exploté una de mis aficiones, la música. Antes ya lo había hecho, pero no tanto a nivel profesional, así que lo potenciar. Conseguí trabajar más como cantante, pero no me ganaba la vida con esta actividad. Así que periodísticamente busqué un complemento y monté una revista, El prueba, que había hecho antes el Claudio Boix. Y durante cinco años he estado publicando la revista cada dos meses. Entre una cosa y otra me construir un sueldo, hasta que llegó la pandemia.
  • Ha explicado más de una vez que se contagió de Covid-19, como su esposa y su madre. ¿Como lo ha vivido?
  • Estoy en una pausa que me afecta a nivel personal y laboral. Cogimos el virus los primeros días de marzo y la vida se nos puso en pausa, y estoy intentando pulsar el play para continuar. Un año después, y estando de baja muchos meses, el play no lo he podido apretar para los bailes están prohibidos y ahora no salen los números para volver a poner la revista en marcha. Además, el virus me ha dejado cicatrices en los pulmones. He perdido capacidad respiratoria y eso me afecta a la hora de cantar. Debemos ser optimistas y pensar que la vacuna y el tiempo nos ayudará a seguir adelante.
  • ¿Todo el mundo tiene lo que se merece?
  • No. Tiene lo que puede conseguir.
  • Mejor calidad y peor defecto.
  • Calidad, la sinceridad. Defecto, el exceso de confianza.
  • ¿Qué parte de su cuerpo le gusta menos?
  • Los pies.
  • ¿Cuánto es un buen sueldo?
  • El que paga los principales gastos.
  • ¿Qué libro le habría gustó escribir?
  • Justificación de Catalunya, de mosén Armengou.
  • Una obra de arte.
  • Cualquier cuadro de De Soto o obra plástica de Àngels Freixanet.
  • ¿Qué debería inventar?
  • La vacuna del respeto.
  • ¿Dios existe?
  • Sí.
  • ¿Qué personaje histórico o de ficción invitaría a cenar?
  • Antoni Gaudí.
  • Un mito erótico.
  • Victoria de Suecia.
  • Termine la frase. La vida es …
  • Un regalo.
  • ¿La gente de natural es buena, mala o regular?
  • Buena.
  • Tres ingredientes de un paraíso.
  • Montaña, mar y una radio (acompañado de mi mujer)
  • Un lema para su vida.
  • Respecto siempre.

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