27.2.2026.- Andrea M. Rosa del Pino le ha entrevistado para elmundo.es: La presentadora de Ni tan bien en Cadena SER se pronuncia sobre la labor de los comunicadores, sus fans de más de 60 años, el hecho de ser destacada como icono del colectivo LGTBI y sus ganas de no cerrarse a nada.
Durante los últimos seis años, la humorista Carolina Iglesias (32) -que ha participado en programas como Zapeando, LOL: si te ríes pierdes, Tu cara me suena y el Grand Prix- se ha alzado como la reina del podcast en España. Y es que la presentadora de Estirando el chicle se puede jactar de haber llenado un Movistar Arena y acumular más de 17.000.000 de reproducciones en Spotify. Dos hazañas que la han catapultado a la fama… y a la oportunidad de desarrollar otra carrera paralela: la de locutora de Cadena SER, donde conduce uno de los programas más populares de la radio. Hablamos de Ni tan bien.
«¿Que qué le diría a una persona que nunca me ha escuchado en la radio? ¡Que debería hacerlo!», comenta a LOC, entre risas. «Mira, yo creo que la radio tiene algo que no tienen otros formatos. Me refiero a la calma y al reposo a la hora de hablar de las cosas. Además, la radio te hace compañía. A veces, estás escuchando un programa en casa y te metes tanto que te dan hasta ganas de responder. Y creo que eso es entretenido. Además, tengo la suerte de poder invitar a mis amigas como colaboradoras, de entrevistar a un montón de personas con trabajos interesantes y de preguntar muchas cosas seguidas sin que parezca raro. Y en Ni tan bien hacemos eso desde el humor», indica.
«En el programa, nada es impostado y la verdad es que nadie me ha dicho qué tengo que hacer ni cómo lo tengo que hacer. Me han dado mucha libertad de creación y creo que eso ha atraído a público de diversas edades. Me ha pasado que, por la calle, me para gente de 50, 60 y hasta 70 y me dice ‘yo te escucho’. Incluso hay gente que me ha reconocido solo por la voz y eso me emociona. Porque es algo que nunca me habría imaginado de pequeña. Es que en casa de mi padre y en casa de mi madre siempre se ha escuchado La Ser… y pensar que ahora estoy aquí es increíble», relata.
De acuerdo con Carolina, quien es conocida en las redes como Percebes y grelos, llegar hasta aquí ha sido algo parcialmente azaroso. No puede negar que, alguna vez, soñó con convertirse en estrella de la radio. «Yo soy de un sitio de A Coruña y me acuerdo de que, a veces, en una asociación, había talleres. Y yo, alguna vez, quise hacer un curso de radio. Pero cuando me apunté ya no había plazas. Me quedé en la lista de espera. Así que el hecho de que, en este momento, trabaje con Carles Francino y Mara Torres es muy muy fuerte. La primera vez que los vi no los paraba de mirar», revela.
Pero… ¿aspira, realmente, Iglesias a convertirse en la próxima Àngels Barceló? Ella dice que no. «Pf, a mí lo que me gustaría es ser modelo», afirma con una carcajada, para luego explicar que lo que enciende su alma es no cerrarse a nada. «Creo que lo que, en realidad, me interesa, es hacer muchas cosas. Y creo que es una suerte poder dedicarme a lo que me gustaba cuando estaba en el instituto: escribir, grabar vídeos, inventar cosas nuevas. Es solo que ahora me pagan por ello, lo cual está bien para que se sostenga en el tiempo», señala.
«Creo que la respuesta es que quiero seguir explorando cosas, aprendiendo cosas y haciendo nuevos proyectos. Esto puede sonar a broma, pero ahora voy a clases de baile. Y, en principio, esto aún no tiene una salida laboral para mí. Pero, de repente, si veo que destaco, no descarto hacer algo con el baile. Puede ser entretenido y a mí me gusta entretener, porque creo que la labor de los comunicadores es hacer compañía. Por ejemplo, la televisión a mí me ha acompañado mucho. También lo ha hecho la radio y los vídeos de internet. Hay momentos en los que te sientes más sola o, simplemente, estás en un momento más introspectivo y necesitas estímulos externos y gente que no te juzgue… y, entonces, los comunicadores hacemos buena compañía», declara.
«Creo que aportar a la sociedad, desde este lado, es súper bonito. A mí me llena un montón y aunque no es necesario que sientas esto para hacer el trabajo en sí, que venga gente a decir que les estás acompañando en momentos de estrés y momentos de agobio es reconfortante. No es algo que le pase a todo el mundo en su trabajo y yo puedo decir que soy una afortunada», menciona con consciencia de lo que provoca… pero también con una humildad inusual para quien se ha convertido en un verdadero icono del feminismo millennial y el colectivo LGTBI, del que ella forma parte.
Es más, durante el último tiempo, los medios suelen retratar a Carolina como una líder del progresismo en internet. ¿El motivo? No se calla nada y sus fans la admiran por su mirada crítica. «A mí me da un poco de vergüenza que se hable de mí como un referente. No creo que tenga tanta importancia. Pero si es verdad que la gente cree que mi opinión importa, me lo tomo como una responsabilidad. Sé que hay gente que me mira y por eso intento hacer las cosas de la mejor forma posible, porque no quiero decepcionar a nadie. Sobre todo, a mi madre, a mi familia y a mis amigas», reflexiona.
«O sea, yo me siento feliz de que la gente me escuche y le dé valor a lo que hago y a lo que pienso. Pero también estoy muy a favor de que piensen las cosas. O sea, si quieren escucharme y, a partir de una opinión, formarse e informarse me parece estupendo. Pero yo soy solo una fuente más. No soy un único referente. Pero también me alegro de existir, porque cuando yo era pequeña no existían muchos referentes diversos. Y que hoy haya muchas tías haciendo esto, me alegra. Celebro la diversidad para que la gente pueda elegir sus gustos. Eso es lo bueno de que haya variedad y yo, de verdad, espero que pronto seamos muchas más, haciendo cosas y escribiendo cosas», confiesa.
En 2025, Iglesias lanzó su primera novela de ficción, llamada Para siempre es mucho tiempo. Y a pesar de que califica el proceso como «intenso», dice que volvería a pasar por él. De hecho, ha continuado escribiendo. «No estoy trabajando en ningún proyecto, pero no puedo parar de escribir. Así que me sorprendería que no volviese a publicar algo en mi vida. Suponiendo que me queda mucha vida. Y si casco mañana, creo que también se podría publicar algo póstumo. Sería un lío, pero se puede gestionar. ¡Las cosas que te estoy contando! Al menos, hoy no hemos hablado de política. Pareciera que siempre estoy hablando de cosas serias y la gente puede pensar ‘qué pesada’, pero es porque siempre me lo preguntan. Te juro que no es porque yo esté sacando el tema todo el rato», finaliza.
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