Alfonso Nasarre, director de RNE: «No nos sentimos bien tratados por el EGM»



Alfonso Nasarre

Hace menos de una semana, el Congreso de los Diputados aprobó la renovación del Consejo de Administración de RTVE y de su presidente. La pluralidad, la independencia o la transparencia son algunos de los argumentos esgrimidos por las fuerzas políticas para aplaudir un cambio que ha contado con un consenso unánime en la Cámara Baja.

En este contexto de cambios, el director de Radio Nacional de España (RNE), Alfonso Nasarre (Madrid, 1958), se muestra tranquilo. O al menos eso es lo que transmite en una entrevista a El Mundo realizada en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), en Santander, donde participa en dos cursos. «El proceso que se acaba de aprobar es al que se debe la corporación, entonces nosotros estaremos a lo que diga el Parlamento. Yo siempre pienso que cada día es el último día de trabajo, así que eso no supone ninguna modificación en mi esquema diario. Desde el primer minuto sabía que podía terminar mi mandato, por lo tanto, cuando ese momento llegue, lo hará sin ningún problema», asevera.

El director de RNE fue miembro de la Secretaría de Estado de Comunicación durante la etapa como presidente del Gobierno de José María Aznar. Más tarde fue director general de Comunicación del Área Nacional cuando Mariano Rajoy era vicepresidente primero del Gobierno y portavoz del mismo, algo que hoy en día produce, en sus  palabras, simplemente una relación «evidentemente profesional». Asimismo niega cualquier tipo de injerencia o influencia política en el día a día de su labor informativa.

«Son cargos profesionales, efectivamente de una cierta confianza política, que no impiden ejercer la profesión. No afecta a los contenidos en absoluto. Yo gestiono la radio pública desde un punto de vista estrictamente profesional. Nunca he desempeñado un cargo de confianza partidaria», señala antes de añadir que «la calidad y la pluralidad en RNE están garantizadas».

A su vez, lamenta las críticas que se vierten sobre la radio pública -«a veces me parecen excesivas e injustas»- y la posición en la que les coloca habitualmente el Estudio General de Medios (EGM), que sale nuevamente la semana que viene.

«Tenemos la certeza de que el EGM, que es el que mide las audiencias de la radio, tiene sus carencias y sus defectos y, en ese sentido, como nosotros no estamos en el mercado publicitario, nos sentimos, en ese aspecto, no bien tratados, vamos a decir. Pero nosotros seguimos compitiendo y los índices de audiencia indican que estamos haciendo las cosas bien», sentencia.

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