ABC destaca el trabajo de COPE y Cadena 100 durante la crisis del coronavirus

COPE

Por aquello de la sinergia entre Vocento y la Cadena COPE, Oscar Rus ha destacado en su artículo de ABC el trabajo del personal de Cadena COPe y Cadena 100 en estos días en los que se viven unas condiciones excepcionales.

Las cifras de audiencia no hacen más que corroborar que, ahora más que nunca, los medios de comunicación se han convertido en nuestro mejor aliado a la hora de obtener información veraz y contrastada sobre la crisis sanitaria que vive España estas semanas. Es en estos momentos cuando los periódicos, la radio y la televisión ejercen su labor de servicio público y se ponen manos a la obra para desmentir los bulos que rodean al coronavirus, una de las grandes guerras que libra el mundo en los últimos tiempos.

En la radio, la mejor compañera de viaje posible en momentos difíciles, se trabaja estos días a destajo para ofrecer la última hora sobre la pandemia así como los datos más fiables y los mejores consejos a la hora de afrontar la situación de confinamiento decretada por el Gobierno. El trabajo no para al tiempo que el medio experimenta nuevas realidades, como la del teletrabajo, que está llevando a los profesionales a desempeñar a distancia una labor que requiere de una ardua tarea de equipo que en ocasiones no es fácil desempeñar en la lejanía.

Ejemplo del buen hacer en este sentido es COPE, donde el esfuerzo de los profesionales no se ha visto mermado a pesar del personal reducido en las redacciones y la implantación de los sistemas de trabajo a distancia. Así lo cuenta a ABC el Director de contenidos informativos del grupo, Enrique Campo González, que subraya que el coronavirus ha modificado la rutina en la redacción, a la que tan solo asisten de manera presencial entre un 20 y un 30% de los empleados. Campo, además, no duda a la hora de destacar el ingente trabajo del personal informático en la emisora, que ha logrado facilitar la implantación de los equipos de trabajo en cada lugar en que era necesario para llevar las voces de la radio a cada casa sin que el oyente note los cambios.

Como apunta el periodista, la radio es uno de los medios más acostumbrados al teletrabajo al que estos días se enfrentan millones de españoles. «Es nuestra gran ventaja. En informativos, la persona que cubre la noticia siempre se desplaza allí donde hay que contar algo y, tras grabar, edita los audios y los envía. Ahora hay que hacer lo mismo, pero desde casa», señala.

Hace ya varios días que el grueso de presentadores de COPE conduce sus respectivos programas también desde sus domicilios. Ángel Expósito, Carlos Herrera, Fernando de Haro, Pilar Cisneros… En el caso de Herrera, por ejemplo, el equipo de «Herrera en COPE» ya estaba acostumbrado a trabajar en la distancia puesto que el columnista de ABC presenta habitualmente desde su estudio ubicado en Sevilla. «Un día normal, sin esta circunstancia especial, Herrera estaría en un estudio con tres personas de su equipo mientras sus tertulianos entrarían desde Madrid. La diferencia es que ahora está en casa, al igual que sus colaboradores, pero nadie lo nota… Pueden estar comentando una información cinco, seis personas diferentes, cada una desde un lugar», explica. Es este, también, un sistema habitual en los programas deportivos, como «Tiempo de Juego», en el que cada periodista conecta habitualmente desde un lugar diferente con los estudios centrales y donde implatantar el teletrabajo tampoco ha supuesto grandes cambios.

«La gente debe saber que puede confiar en los medios que hacen periodismo»
Como destaca el comunicador, COPE ha sabido manejar de forma envidiable los tiempos a la hora de cambiar sus rutinas de trabajo ante el coronavirus. «Se ha reaccionado muy rápido y muy bien. Ha habido grandes reflejos, muchísimo trabajo y, sobre todo, una gran disposición por parte de los trabajadores. Aquí, todo el mundo lo da todo y rendimos a más del 100%, algo habitual en cualquier periodista cuando se da una situación excepcional y hay que poner toda la carne en el asador para informar al ciudadano».

La crisis sanitaria dejará, dice Enrique Campo, un evidente aprendizaje a nivel periodístico. «Es el momento de reivindicar la fiabilidad de los medios que verificamos y contrastamos las noticias antes de contarlas. La gente debe saber que puede confiar en los medios que hacen periodismo y que estos medios también son compatibles con estar en las redes sociales. No te puedes creer cualquier bulo y, precisamente, uno de los objetivos de Cope es ir contra las noticias falsas y aprender a desmentirlas». Al final, reflexiona el periodista, «la gente se dará cuenta de qué es periodismo y qué no».

También Cadena 100 rinde al máximo en estos momentos. Como explica a este diario Matilde Fenoy, coordinadora de emisoras musicales del grupo, «el trabajo está siendo intenso, aunque la sensación de responsabilidad y satisfacción es grande porque estamos en un momento en el que la información y el entretenimiento son fundamentales», destaca la responsable.

«Saldremos fortalecidos como personas y como profesionales»
Asimismo, dice Fenoy, «el poder ejercer nuestra profesión con la seguridad y el respaldo de la empresa es fundamental. En la redacción somos muy pocos y las medidas de seguridad son máximas: puntos de higiene, desinfección del edificio, distancia de unos con otros en los puestos de trabajo…», detalla.

La jornada, eso sí, es más intensa que de costumbre, ya que no es fácil, destaca, coordinar desde redacción a un equipo desplegado en casa. «El compromiso es total y el trabajo sobresaliente, tanto en radio como en la parte digital. Están naciendo grandes iniciativas por parte de los trabajadores y la situación nos hace estar más conectados con nuestra profesión. Estoy segura de que saldremos fortalecidos como personas y como profesionales, porque el reto es total», asevera Fenoy.

La necesaria válvula de escape
En tiempos de última hora, Javi Nieves y Mar Amate, presentadores de «¡Buenos días, Javi y Mar!» (Cadena 100), también reivindican la evasión sin perder de vista la actualidad. «Hemos asumido que nuestra misión es levantarle el ánimo a la gente y contar historias positivas», cuenta desde su casa y por teléfono Nieves. «¡Tienes que poner a Enrique Iglesias para que bailen los niños!», bromea el locutor, agradecido de que sus oyentes elijan «escapar» de la realidad, no con una película antigua, sino con gente que está viviendo la misma situación «con sentido del humor y sensibilidad».

Pero, como indica Amate, el entretenimiento no es fácil en tales circunstancias: «Quizás sea más fácil informar que entretener porque la línea que separa el humor divertido del doloroso es muy fina. Hoy por hoy, el entretenimiento y los compañeros que lo hacen son fundamentales y nos ayudan a vivir mejor».

Desde el lunes 16 de marzo, casi todo el equipo del programa de Cadena 100 está teletrabajando (excepto dos compañeros en el estudio) sin apenas dificultades tras 14 años en antena; para la presentadora tener a los compañeros lejos le hace incluso prestarles más atención. Además, el formato ha ampliado su duración hasta mediodía para así adaptarse a los nuevos horarios de los oyentes y recordar en diferido «cosas antiguas» entre las seis y siete de la mañana.

«La radio es para muchos la única compañía que tienen; hay gente que está encerrada sola en casa. Uno de los mayores dramas es la soledad», justifica el locutor. «Y no solo personas mayores… Yo vivo sola y escucho a todos mis compañeros de la radio, no solo Cadena 100», amplía Amate, que ahora sí tiene la oportunidad de ver amanecer desde casa e incluso al vecino prepararse el café «a las ocho menos cuarto».

«Quieren matar la radio, pero la radio no se muere»
La locutora reivindica su medio en estos tiempos: «Todo el mundo quiere matar a la radio, pero la radio no se muere. Es algo tan original como emisor-receptor y es el único medio que te permite hacer cosas; tú puedes seguir haciendo tu vida y el sentido del oído sigue trabajando…».

Nieves reconoce que han cambiado «de arriba a abajo» el programa para ajustarse a lo que está sucediendo. Entre canción y canción, charlan con la gente para que cuente la parte más entrañable, divertida y humana del confinamiento. «Al final no dejamos de hacer lo cotidiano: levantarnos, tomar el café, estar con la familia o amigos… «Mal de muchos, consuelo de tontos»: cuando ves que a los demás les pasa lo que a ti, te sientes normal», resume Amate.

El programa también anima a sus seguidores a dejar mensajes de ánimo para aquellos que estén en cuarentena o ingresados en los hospitales. «Son audios anónimos, pero nos dicen en los hospitales que ahora mismo son muy necesarios», desarrolla Nieves. La primera iniciativa que ha calado, a propuesta de su compañero de emisora Jordi Cruz, es utilizar el «Resistiré» del Dúo Dinámico como himno. Y esta misma semana han logrado que oyentes envíen radios a los hospitales para que los pacientes puedan escuchar música.

La web tampoco descansa
Como ocurre en ABC, donde la información no descansa las 24 horas del día, Cope.es también da lo mejor de sí para ofrecer los mejores datos sobre la pandemia. Un 90% de los redactores de la web trabajan desde sus casas y, además, desde la página principal de Cope.es el lector tiene acceso a consultorios sobre salud, economía, deporte y religión con destacados expertos para resolver cuestiones sobre la enfermedad y sus consecuencias en cada uno de sus ámbitos. Estos programas se emiten a mediodía a través de la web en Cope.es y en sus redes sociales. Así lo explica a ABC Javier Escartín, subdirector de Informativos de Cope, quien destaca que «la radio sigue siendo la mejor compañía en estos días de aislamiento». «En la web, además los comunicadores están publicando vídeos contando cómo viven estos días de aislamiento y compartiendo estos momentos tan difíciles con los oyentes», asevera el responsable.

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