17.8.2026.- Antonio Colomina Riquelme escribe en información.es: Para los oriolanos de mi generación, era el edificio que albergaba Radio Orihuela un lugar inevitable de encuentro. Ubicado en la calle Mayor se encontraba en él, además de la única emisora de la Ciudad, la Sección Femenina de Falange, y en la planta baja el bar cafetería denominado «Hogar del Camarada».
Digo que era un lugar de encuentro porque en ese céntrico inmueble confluían varias cosas, continuamente entraban y salían muchas personas, algunas chicas a realizar el Servicio Social, otras a encargar «discos dedicados» que era la máxima demostración de cariño entre novios, familiares o amigos. Igualmente el bar cafetería que atraía mucho público, sobre todo en la etapa que fue regentado por Joaquín Vegara; y por último, los que íbamos a la radio a colaborar desinteresadamente en algunos programas.
Mis inseparables amigos de la juventud José Céspedes Moñino y Manuel Roberto Leonís Ruiz, junto con el que les escribe, fuimos asiduos participantes, primero bajo la dirección de Pepe Torres hacíamos pequeños relatos radiofónicos, y más tarde formamos el trío «Orcelis». Esto último surgió en nuestros largos paseos por los Andenes y las calurosas tardes del estío oriolano en el kiosco Medina. Cuando ya no teníamos nada de qué hablar nos poníamos a cantar, Leonís como tenor o primera voz, Céspedes como voz media o barítono, y yo como bajo. Nos dimos cuenta que creábamos una buena armonía y grabamos burdamente una cinta de casette, ésta, casualmente la escuchó Fray Víctor de Vinalesa que nos llamó para conocernos ofreciéndonos el convento de los Capuchinos para nuestros ensayos.
Bajo los consejos de este religioso y de su primo, Fray Olegario de Vinalesa, conseguimos un resultado musical bastante aceptable.
En los programas cara al público que se realizaban los sábados por la noche en Radio Orihuela, actuábamos y, al parecer, gustaban nuestras canciones, pero nuestro objetivo no era otro que divertirnos y doy fe de que así era.
En aquellos espacios radiofónicos había voces muy buenas, debo recordar al tenor y buen amigo mío Joaquín Martínez Zambudio que, tras largos años de estudios de canto que le auguraban un gran porvenir en la lírica española, el infortunio hizo que perdiera en Valencia su joven vida.
Igualmente, eran muy destacadas las interpretaciones melódicas de José Antonio Parra, y de otros muchos que no puedo mencionar por no recordar sus nombres, pero no por ello menos importantes.
La presentación corría a cargo del periodista Joaquín Ezcurra Alonso que lo hacía muy bien, con la seriedad y profesionalidad que le caracterizaba.
Los locutores de Radio Orihuela que destacaban por sus magníficas voces eran: José Luis Ezcurra, Andrés Lacárcel, Magda Martín y Amparín Martínez. En el Control Técnico el «Ramblero» y Pepe Ramos Cascales. En la oficina Conchita Ramos Cascales. La mayoría de ellos, al desaparecer Radio Orihuela fueron destinados a la Voz de Alicante, donde han permanecido realizando un trabajo muy digno hasta su jubilación en Radio Nacional de España.
Fueron años difíciles, pero a pesar de ello estos profesionales supieron darnos lo mejor de sí mismos, con los pocos medios de que disponían para que nuestra ciudad pudiera disfrutar de una Emisora de Radio con tan buenos programas como la de cualquier otro lugar.
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