27.7.2026.- Nippon.com publica que han pasado ya más de veinte años desde que una organización japonesa comenzara a enviar mensajes a los ciudadanos japoneses secuestrados por Corea del Norte a través del programa de radio de onda corta Shiokaze (“Brisa marina”). Sin embargo, a medida que la radiodifusión en onda corta pierde prioridad como medio de difusión de información, el número de transmisores operados por la radiotelevisión pública NHK continúa disminuyendo. Los familiares y las organizaciones de apoyo reclaman una ampliación de estas instalaciones.
“Hermana Rumi, ¿cómo estás? ¿Cómo se encuentran todos los secuestrados?”, decía este mes en el programa Masumoto Teruaki (70 años), hermano menor de Masumoto Rumiko, quien tenía 24 años cuando fue secuestrada por Corea del Norte.
El programa comenzó a emitirse en 2005. Para que las víctimas puedan escucharlo sin llamar la atención de quienes las rodean, cada día se retransmiten programas grabados durante la madrugada.
Según una encuesta publicada en mayo por la emisora surcoreana Free North Korea Radio, el 66 % de los 75 desertores norcoreanos que abandonaron el país a partir de 2020 afirmaron haber escuchado emisiones de radio extranjeras al menos una vez por semana. El estudio confirma que las emisiones de onda corta llegan efectivamente a Corea del Norte.
Lee Si-young, director de la emisora surcoreana, sostiene que “la onda corta es el medio más eficaz para llegar a un país tan montañoso como Corea del Norte”. Él mismo desertó del país tras entrar en contacto con información procedente del extranjero y asegura que “la información cambia a las personas y cambia a la sociedad”. Con ese objetivo, continúa recaudando donaciones para mantener las emisiones y “dar esperanza a su país de origen”.
Actualmente, toda la infraestructura japonesa de radiodifusión internacional en onda corta está concentrada en la estación transmisora de Yamata, situada en la ciudad de Koga, en la prefectura de Ibaraki. Según la NHK, que opera estas instalaciones, la radiodifusión en onda corta comenzó antes de la Segunda Guerra Mundial y durante mucho tiempo fue el principal medio de difusión internacional. Sin embargo, la expansión de la televisión por satélite y de la distribución de contenidos por internet ha reducido progresivamente su importancia: el número de transmisores ha pasado de los once que existían en 1992, su máximo histórico, a solo cinco en la actualidad. La NHK asegura que seguirá “manteniendo y operando adecuadamente las instalaciones existentes”, aunque algunos temen que el envejecimiento de los equipos provoque nuevos recortes.
El programa Shiokaze se ha venido transmitiendo simultáneamente en dos frecuencias distintas para contrarrestar las interferencias emitidas por Corea del Norte. El alquiler de la estación transmisora de la NHK alcanza un coste máximo de unos cuatro millones de yenes al mes, financiados mediante donaciones y subvenciones del Gobierno japonés.
No obstante, cuando en marzo de este año se ampliaron las emisiones dirigidas a Oriente Medio a raíz del deterioro de la situación en Irán, los transmisores disponibles resultaron insuficientes y Shiokaze dejó de poder emitir simultáneamente en dos frecuencias. Murao Tatsuru, secretario general de la asociación, expresó su preocupación al afirmar que “Oriente Medio atraviesa una situación de crisis, pero Corea del Norte lleva viviendo en una situación de crisis desde hace mucho tiempo”, y reclamó que “el Estado se implique en el mantenimiento y la ampliación de estas instalaciones”.
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